Vivir en una casa de madera

vivir en una casa de madera

Muchas veces al entrar a una casa de madera sentimos algo distinto, como si nos transmitiese calidez y tranquilidad. Es una sensación totalmente subjetiva pero le pasa a mucha gente. ¿Por qué? Puede que la explicación este en alguna de las cualidades de la madera.

La madera es un elemento natural que se mantiene vivo a lo largo de los años. ¡La casa de madera respira! liberando oxigeno, absorbiendo y expulsando humedad que ayuda a regular el ambiente en su interior.
Estudios han demostrado que el campo bioeléctrico de la madera influye positivamente en el ser humano contribuyendo a aumentar esa sensación de tranquilidad.

Además, la madera tiene capacidad de absorción de ondas y una baja transmitancia de temperatura por lo que resulta muy útil como aislante térmico y acústico. Esto contribuye a que la vida en el interior de una casa de madera sea más relajada y con menos estrés.

La madera también ayuda a evitar la acumulación de polvo, por lo que favorece a las personas que puedan tener alergias.

Y por último, la madera es el único material de construcción totalmente sostenible, es renovable ya que se puede replantar y volverá a crecer.

Desde hace años organismos independientes como FSC se encargan de gestionar el control del origen de la madera y que la reforestación sea siempre mayor que la explotación, de forma que se garantice la buena gestión de los bosques y que esta sea beneficiosa para la conservación del medio ambiente.